15 jun. 2010

el renault








He aquí mi persona humana:

Igual no soy el más indicado para escribir aquí, ya que vergüenza, lo que se dice vergüenza, calzo más bien poco....y es que se la dejé a mi madre en prenda para cuando me hiciera falta, allí la tiene, en una botellita, junto a mi conciencia, que anda en otro recipiente similar, en la repisa de su chimenea.

La situación fue cuanto menos peculiar, mi coche no arrancaba y mi hermano me dejó el suyo, que lo compró de segunda mano hacía pocos días, para ir a hacer un trabajillo. Allí donde iba no había dónde aparcar, así que dejé el coche en el parking de un Hipercor y sin fijarme dónde lo aparqué me fui la mar de tranquilo.

El trabajo consistía en desmontar una máquina que enfriaba agua, y montar otra, allí en un techo dentro del baño. Cierro las válvulas de corte, compruebo que no hay agua en el circuito (o más bien debiera haberlo hecho) y corto los tubos. Con la cantidad de agua sucia y corrupta que salió de allí se podrían haber regado hasta suturarlos cien campos de fúrbol, con las palabrotas que dije se podrían haber cimentado cien catedrales....y sin ropa de recambio....hay que joderse, primo....

El dueño de aquello me regaló una muda que usaba para pintar el local, o sea, un pantalón andrajoso, una camiseta de flores, y miles de manchas multicolores. Para colmo este quillo medía mucho más que yo, así que mi persona era como un fardo redondito, andrajoso y maloliente al que le sobraba ropa por todos lados. Para montar el nuevo cacharro tuve que andar haciendo agujeros en el techo y tal, por lo que encima me cayó una enorme montaña de polvo, pa rematar la pinta.

De esta guisa me presento en el parking....sin tener ni idea de donde está mi coche, el de mi hermano, quiero decir....y me dispongo a emplear cuarenta minutos a ir de planta en planta buscando, no lo encontré, pero el de seguridad sí que me encontró a mí, que claro se ve a un quillo vestío como un friki floreado mirando coches, y claro, duda....

Se me acerca y me dice:

-¿Buscas algo?
- Mi coche
- Bien, ¿me dice la matrícula?
- No la sé.... es que no es mío....es de mi hermano
- Ya, bueno, dígame el modelo
- Un Renault blanco
- ¿...?
- Es queee....no sé qué modelo es- Aquí coge el walki y pide ayuda para sacarme de allí.

Y yo cojo el móvil para que mi hermano me de los detalles, pero claro, él tampoco se sabía la matrícula, así que camino de la salida se me ocurrió preguntarle el modelo y ¡Bingo!....darle las llaves al segurata para demostrarle que el coche lo traje yo y que fuera a comprobarlo....ya si en vez de darles las llaves del mio le hubiera dado las del coche de mi hermanillo...igual me ahorro las explicaciones a la policía y las llamadas a mi papá, que me estaba esperando hacía ya dos horas...

Conclusión: Ay, la vergüenza que hubiera pasado de tenerla....

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