8 oct. 2009

La quinceañera

He aquí mi persona humana:

He estado por ahí de vacaciones y voy a contaros algo que pasó en un pueblo remoto cerca de Avila, era mediodía y estábamos en carretera buscando dónde comer cuando vimos un restaurante a pie de carretera....casi vacío, sin carta, sólo el nombre como bandera: casa Alfonso.

Al entrar observé que sólo una familia estaba comiendo allí, una mujer con cara de palo, un hombre con cara de estoy casado con la mujer cara de palo y una chica adolescente con una camiseta escotada y ajustada, carmín en los labios y sombra de ojos...me fijé porque parecía discutir el hombre casado con un palo y la chica del escote, bastante guapa, todo hay que decirlo, sobre su escotado atuendo y maquillaje:

- Es que no me puedo creer que salgas así a la calle, de verdad, con esa camiseta que...vamos...que parece cualquier cosa...una persona decente no creo que fuera capaz de ponérsela....y encima con esa pintura en la cara....

-¿qué le pasa a la casmiseta y a mi cara?

Aquí me percaté de que la mujer carapalo lanzaba tal mirada a su marido que si la hubiera visto se habría callado de inmediato...era una mirada que decía, sí, venga, dilo, coge esa pala nueva y comienza a cavar la tumba en la que morarán tus huesos por toda la eternidad, venga, que lo estoy deseando....pero él no la vió...ni siquiera notó cómo la temperatura del local bajó cuatro grados de golpe, aunque no podemos hablar de frío...sólo del sentimiento de sospecha que te acomete cuando sabes que algo chungo va a pasar y no sabes porqué....y mi curiosida malsana me hizo seguir pendiente....

-qué le va a pasar.....que no debería ponérselo nadie, que es una vergüenza, vamos, es que no hay ni que decirlo...no entiendo que te quedes tan campante y estés ahí, con eso puesto y toda esa pintura en la cara....vamos....que no....que se te ve el sujetador y todo....

El sonido que no se escuchaba era el de un millón de langostas cerca de un sembrado de trigo en el estado de madurez perfecto que brotaba del corazón de la mujer carapalo cuya cara era un rictus inquietante de dificil descripción....era como cuando un vaso está a punto de romperse contra el suelo...ese extraño silencio que precede al ruido de ruptura del vaso....

-Papá...(...)....silencio espectante....(...)....la camiseta es de mamá, que me la ha prestado....(...)....el sujetador también.....y esta mañana me ha pintado ella con su maquillaje....

Este quillo cara tierratrágame@nolodejespamañana.com ni se atrevió a mirar a su mujer, pero podía sentir los ojos clavados en su perfil cual tuneladora de metro cualquiera....tuvo un escalofrío, balbuceó unas cuantas incoerencias y afortunadamente para él llegó el postre...salvado por el arroz con leche....se fueron en silencio denso al acabar de comer...y yo me quedé sin saber el final, aunque probablemente esa noche no encargarían ningún hermanit@ para la quinceañera...

Triste dia para la natalidad española.....y lote reí que me pegué a su costa....pobre....

1 comentario:

  1. je je si es que los hombres no os fijais en nuestra cara je je je

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