30 oct. 2009

El murciélago, la estampida y mi persona humana

Este suceso marcó un antes y un después en la vida cotidiana de mi instituto, y como ya han pasado veinte años, lo haré público...tal y como sucedió.

Yo era un chico poco sociable, fui el único de mi colegio que acabó en ese instituto...el único....y además no hacía los deberes en casa, por lo que gustaba de hacerlos en el recreo, con mi bocata de lo que fuera....y sólo....así estaba yo, en mis quehaceres cuando entró un bicho en la clase volando de forma rara y se quedó tó quieto en la repisa de la pizarra, me acerqué y vi un murciélago allí parao, era la primera vez que veía uno, así que me recreé contemplándolo mientras mi loca cabeza pertreñaba algo....¿y porqué no?....porque no deberías...andayá, qué va a pasar.....no me gusta discutir, y menos conmigo mismo, así que:

Cogí el borrador, que era uno de los antiguos, uno de esos de taco de madera y lo que borra pegao, pesaba un poquillo...sí...lo suficiente....lo puse con mucho cuidao encima del bicho alado para no hacerle daño y llené la pizarra de dibujos y chorradas pensando que el profesor de matemáticas ( el manolito ) lo querría borrar y cuando cogiese el borrador mi querido amigo el ratón con alas le daría un buen susto...gran teoría,, pero claro, la realidad tiene la manía de imponerse.....y el resultado no fue exactamente el que yo esperaba, el manolito entró y vió la pizarra, puso mala cara y cogió el borrador mientras nos echaba a todos la bronca por el estado de la pizarra y me quedé paralizado...el murciélago no estaba....¿pero qué?...y entonces el profesor, con el borrador todavía en la mano, se lo dio a la más pijilla de la clase diciendole que borrara todo..... y lo ví..... allí estaba, agarrado al borrador como si la vida le fuera en ello....ella se acercó lentamente a la pizarra y tras una angustiosa pausa borró....bueno, borrar no se borró mucho....

El amigo batman consideró que eso de que le pasaran el lomo por la superficie sucia de la pizarra era una gran afrenta y mostró su disconformidad pegando un aterrador grito que nos heló la sangre a todos, pasando luego a volar de forma espectacular dando vueltas erráticas y gritando como el bicho que era....ÑIIIIIIIC--ÑIIIIAAAAC.....la pijilla se puso a chillar como una posesa, el profesor salió corriendo dando una patada a la puerta y la mitad de la clase huyó despavorida lanzando alaridos escaleras abajo, las clases colindantes salieron a ver qué pasaba y al encontrarse el panorama les cundió el pánico y se unieron a esa horda de personas que huían buscando la seguridad de no se sabe qué, no se sabe dónde y dado que estábamos en la última planta el suceso se repitió en las otras dos, por lo que un pobre bedel que está a punto de jubilarse sin saberlo se ve venir hacia su persona a unos cien engendros endiablados profiriendo gritos histéricos y corriendo pa la puerta del patio...y él en medio....se apartó justo a tiempo para que el encargado del bar que iba a salir a la calle se los encontrara de frente y se uniera a la estampida en dirección a la puerta de atrás que estaba cerrada, por lo que se dieron la vuelta sin dejar de gritar y se volvieron hacia el bedel que ya estaba abriendo la puerta de la calle para dejarlos salir.....

Ese día no hubo más clases y al siguiente se dijo que próximamente se instalarían mosquiteras en las ventanas y se encontraría al culpable del suceso....ninguna de las dos cosas ocurrieron jamás...y por segunda vez me encuentro diciendo.....si, cari, hija mía....fui yo....eso sí, la tercera vez me la guardaré para siempre....nadie sabrá jamas qué pasó con la mesa del profe de música, el macuto marrón y la cuerda de la persiana, porque queridos amigos, eso es otra historia

2 comentarios:

  1. Genial, eso si, tu de pequeño tendrías que ser el diablo en persona. un beso

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  2. me acuerdo de esos borradores.......pobre murcielago xd

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