4 sept. 2009

una receta de dooyoo

Recetas de Pescado y Marisco

Fecha: 20/11/08 (248 Número de veces leída)
Valoración::

Ventajas: no lleva mucha carga calórica

Desventajas: necesita grill

Atendiendo a una petición que se me formula pasaré a daros una receta si no baja en calorias, al menos con no demasiadas. Esta vez no detallaré los ingredientes primero, sino que los daré mientras compramos y cocinamos.

Llego al mercadona con la sana intención de comprar como nunca antes lo había hecho, asin que echo la mano izquierda, siniestra para algunos, en busca de la lista de cosas de las que no podía olvidarme bajo ninguna circunstancia y me encuentro con un ticket de aparcamiento caducado dos años antes. Pego un grito desgarrador y una chica que estaba reponiendo tranquílamente una estanteria de surtidos varios de pastelería deja caer una caja entera y me fulmina con su mirada, toda ella llena de ira y desprecio, pido disculpas y le ayudo a recoger. Mal empieza la tarde. Respiro hondo. Me mentalizo y comienzo a comprar cosas que ya tenemos y dejo de comprar cosas que necesitamos, cuando llegue a casa me vianterá.... Es que soy un desastre. Como contaba con ello me digo, po le hago a mi niña una buena cena, pa que se le baje el cabreo. Me voy a la pescadería y pienso en trucha asalmonada. No queda. Mierda, a ver que hago. Mis ojos se posan en dos filetes de perca que me llaman suplicantes... parece que lleven mi nombre, pero hay dos personas delante mía. Los dos eran hombres y portaban sendas listas de la compra lo que me provoca envidia de la mala, asín que les deseo cosas malas mientras pienso que ajolá no me quiten mis fileticos. El primero sólo compra pescado de freir.... pringao.... el segundo pide caballa, no queda, po dame.... no sé, que me recomienda.... la perca está mu bien... La fulmino yo con mi mirada del tigre..... ¿perca? no, déjalo, eso no se ni como se cocina. De mi boca surge un sonido triunfal que fija en mí la mirada de toda la pescadería, mierda, a que me quita la perca el calvorotas ese... tuve suerte y se dió el piro, alejándose de mí con cara de decir que estoy loco... bien por mi. Me pone los dos filetes de perca esos que están ahí, si es tan amable. Ya con mi botín en el carro me dirigo a la verdulería, compro champiñones laminados, y ajo. En lácteos me llevo mantequilla irlandesa y queso gouda. Llego a la caja dirigiendo miradas y gestos cual mister Bean a todo aquel que se fija en mí. Cuando la cajera me dice son 66 euros, vale niña espera que miro en mi cartera.... Horror, ni un chavo.... ¿aceptan tarjetas maestro? si, me enseña su carnet.... esteee, no lo encuentro, ¿vale el de conducir? si... po tampoco lo tengo, menos mal que me reconoció otra cajera y me aceptó el pago.
Llego a la plaza donde vivo, aparco, recojo las bolsas del maletero y subo los tres pisos sin ascensor, suelto las bolsas, veo que me he dejado el pescado en el coche y repito la operación.
Ala, a cocinar.

Se doran los champiñones en la mantequilla, se retiran de la sartén y se pasa la perca vuelta y vuelta. En la misma sarten se pone a pochar una cebolla cortada en juliana con un diente de ajo fileteado. Cuando está todo se coloca en una fuente de horno en el siguiente orden. Primero la cebolla, encima los champiñones y la perca. Se le echa un poco de sal (la mantequilla era salada, por eso sólo le echo al pescado en el útimo momento) y se pone dos lonchas de queso por filete, se gratina y a comer con gaseosa blanca porque un tercer viaje lo iba a dar Rita la Calentera.

Conclusión: Hoy tenía ganas de escribir

No hay comentarios:

Publicar un comentario